El Lavado de Dinero es un mecanismo por el cual, valores obtenidos a través de operaciones y actividades ilícitas, son insertados en el circuito económico legal pretendiendo ocultar su verdadero origen. Quienes lavan dinero propio o de terceros contribuyen a encubrir los delitos que le dieron origen y alimentan a la economía formal con fuentes ilegales.
La persecución del delito de Lavado de Dinero es especialmente importante porque constituye la bisagra por la cual los bienes producidos de manera ilegal intentan formalizarse. Esta pretensión de formalidad que buscan los lavadores es necesaria a la hora de hacer valer esos activos en el circuito legal, por lo que el Estado debe focalizarse en todos los nodos donde ese mecanismo podría presentarse.
El combate contra el Lavado de Dinero es garantía de:
La Financiación del Terrorismo es la condición necesaria para su ejecución, ya que detrás de toda acción Terrorista existe una red de financiamiento que le da sustento. Por eso frente a la emergencia del fenómeno terrorista a nivel internacional es fundamental cortar las posibles fuentes de dinero que lo hacen posible.
La persecución del delito de Financiamiento del Terrorismo, busca impactar en la acción previa y fundamental que da sustento al acto terrorista en si. Dada su finalidad delictiva, esta acción se encuentra íntimamente ligada con el Lavado de Dinero del cual puede obtener su fuente de financiamiento.
